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Cambiar la estructura de la fibra dietética podría ayudar a una mejor salud intestinal.

Se ha descubierto que cambiar la estructura de una fibra dietética promueve bacterias intestinales saludables y reduce la formación de gases, un hallazgo que podría ayudar a las personas con intolerancia a la fibra y condiciones del intestino irritable.

Se examinó el psyllium, un tipo de fibra dietética natural que se usa en diferentes productos y se encontró que su estado físico tiene un gran impacto en la producción de gases que a menudo esta relacionado con molestias intestinales debido a la interacción bacteriana.

La fibra de psyllium produce un material gelatinoso llamado mucílago el cual contiene polisacáridos, los cuales conducen a la producción de ácidos grasos de cadena corta beneficiosos que contribuyen positivamente a la salud intestinal y al metabolismo sistémico. Este estudio muestra que los diferentes estados físicos de la fibra afectan la forma en que la fibra dietética se descompone y que los microbios colonizan la fibra durante la fermentación.

Estos hallazgos muestran que existen nuevas oportunidades para diseñar estructuras específicas utilizando psyllium.

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La deshidratación aumentaría el deterioro cognitivo en personas mayores con sobrepeso u obesidad

El equipo de investigadores a cargo de este estudio, analizó el impacto del consumo de agua y el estado de hidratación en las modificaciones que se producen en el rendimiento cognitivo. Para llevar a cabo el estudio, analizaron a casi 2000 personas mayores procedentes del estudio PREDIMED-Plus, que además sufrían sobrepeso u obesidad y síndrome metabólico. Se hizo un seguimiento de dos años, en los que se observaron los cambios que se producían en su salud cognitiva a partir de una serie de pruebas neuropsicológicas y una evaluación global de su salud cognitiva general.

El estado de hidratación se midió analizando la osmolaridad sérica. Los resultados habrían arrojado que las personas mayores con síndrome metabólico y sobrepeso u obesidad con una pobre hidratación presentaban con el tiempo un empeoramiento de la función cognitiva en comparación a las bien hidratadas. Esto se observó especialmente en varones.

Estos resultados proporcionan mayor información sobre la relación potencial entre el consumo de agua, el estado de hidratación y la salud cognitiva. Además, destaca la necesidad de nuevos estudios para continuar investigando el impacto de consumir agua, así como las recomendaciones sobre la ingesta de líquidos y el estado de hidratación a largo plazo para determinar pautas de salud cognitiva.

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El ejercicio restauraría la sensibilidad a la insulina en el cerebro

La investigación realizado por el DZD, la Hospital Universitario de Tubinga y el Helmholtz de Munich (Alemania) abre nuevas posibilidades terapéuticas para reducir los factores de riesgo de obesidad y diabetes en el futuro.

Los investigadores señalan que, si el cerebro deja de responder correctamente a la insulina, esto también tendría un efecto negativo en el metabolismo del cuerpo y en la regulación de la conducta alimentaria. En el estudio participaron catorce mujeres y siete hombres entre 21 y 59 años con un índice de masa corporal entre 27,5 y 45,5. Se utilizaron imágenes de resonancia magnética funcional (IRM) para determinar la sensibilidad a la insulina en el cerebro antes y después de ocho semanas de entrenamiento de resistencia monitorizado.

El resultado es que el programa de ejercicios mejoró la acción de la insulina en el cerebro al nivel de una persona con un peso saludable. "La intervención del ejercicio aumentó la actividad estimulada por la insulina en las regiones del cerebro que son responsables, entre otras cosas, de la percepción del hambre y la saciedad y de la interacción de la motivación, la recompensa, la emoción y el comportamiento del ejercicio", señaló la doctora Stephanie Kullmann, científica del DZD. La mejora de la sensibilidad a la insulina en el cerebro tuvo efectos positivos. sobre el metabolismo, disminuyó la sensación de hambre y se redujo la grasa visceral no saludable.

"El estudio sugiere que la resistencia a la insulina en el cerebro puede ser reversible y podría ser un objetivo terapéutico viable para restaurar la regulación del metabolismo y el peso corporal del sistema nervioso central y contrarrestar los efectos adversos de la obesidad", comentó el profesor Martin Heni, coautor estudio. El ejercicio ayuda contra la resistencia a la insulina en el cerebro

Para comprobar si la mejora de la sensibilidad cerebral a la insulina en personas con alto riesgo de diabetes tipo 2 tiene realmente efectos beneficiosos sobre el metabolismo y la cognición, se han previsto nuevos estudios de intervención controlada.

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Asocian el consumo de ultraprocesados con mayor abundancia de bacterias relacionadas con enfermedades inflamatorias gastrointestinales

El consumo de alimentos ultraprocesados ha aumentado de manera exponencial durante las últimas décadas con los consecuentes efectos adversos para la salud humana. Diferentes estudios científicos han observado que estos alimentos podrían modificar la microbiota intestinal y explicar en parte algunos de estos efectos adversos para la salud humana observados en estudios prospectivos realizados sobre grandes poblaciones.

"Este trabajo ha revelado que determinadas bacterias del intestino humano relacionadas con los trastornos gastrointestinales se asocian a un mayor consumo de alimentos ultra procesados", señala Jordi Salas, autor principal del estudio.

El estudio, pionero en este campo, se realizó sobre una población mediterránea de 641 sujetos de edad avanzada y alto riesgo cardiovascular reclutada en diferentes centros. Los participantes se clasificaron en tres categorías según su consumo de alimentos Ultraprocesados: bajo, medio y alto. Se recogieron, procesaron y analizaron muestras fecales de las personas estudiadas para obtener información sobre la composición de su microbiota intestinal mediante métodos computacionales de alto rendimiento.

Los autores habrían observado que los participantes del estudio pertenecientes al grupo de alto consumo de alimentos ultraprocesados mostraban mayor abundancia de bacterias relacionadas con enfermedades gastrointestinales, lo que podría indicar que la dieta y el estado nutricional son determinantes importantes en la salud humana a través de la modificación de la composición de la microbiota intestinal.

La detección de patrones dietéticos poco saludables relacionados con los perfiles de la microbiota intestinal serían esenciales para llegar a entender los mecanismos de diversas enfermedades y para el diseño de futuras estrategias de prevención y mejora en salud pública.

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Enfermedad cardiovascular y ejercicio

El ejercicio tiene múltiples beneficios como mejorar el metabolismo, el sistema cardiovascular, prevenir enfermedades, ayuda a tener un mejor físico, entre muchos otros.

A pesar de que sabemos que el ejercicio regula el sistema cardiovascular por medio de diferentes procesos, aún sigue siendo controvertida la prescripción de ejercicio para la prevención y el tratamiento de enfermedades cardiovasculares, en particular la selección precisa de técnicas de ejercicio individuales y su volumen.

Se identificó que el ejercicio de intensidad baja y moderada reducen en gran medida el riesgo de enfermedades cardiovasculares y aumenta el metabolismo, pero el ejercicio de alta intensidad mejora significativamente el estado cardiopulmonar, sin embargo, la forma física y el ejercicio deben ajustarse a la pauta básica "Escucha a tu cuerpo". La duración de las ventajas para la salud del ejercicio es incierta.

En comparación con la prevención y el tratamiento farmacológico de las enfermedades cardiovasculares, el ejercicio desempeña principalmente un papel sistemático en la protección cardiovascular al activar el mecanismo de protección endógeno del cuerpo, lo que convierte al ejercicio en un medio rentable, seguro, placentero y efectivo para promover la salud cardiovascular.

El ejercicio ofrece un gran potencial terapéutico para la prevención y el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares, pero es necesario aclarar varias cuestiones por lo que necesario seguir con investigaciones.

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Una dieta rica en polifenoles podría prevenir la inflamación en personas mayores

Según un reciente estudio publicado en la revista Molecular Nutrition and Food Research, los polifenoles de la dieta podrían prevenir la inflamación en personas mayores al alterar la microbiota intestinal e inducir la producción de ácido indol 3-propiónico (IPA),un metabolito derivado de la degradación del triptófano por las bacterias intestinales.

Se siguen sumando evidencias que confirman que el consumo regular de polifenoles en la dieta puede contribuir a un envejecimiento saludable, especialmente si forman parte de una dieta sana (como la Mediterránea) y si se asocian a un estilo de vida que incluya actividad física regular, evite consumo de tabaco y alcohol, y reduzca el estrés mental y físico.

Un nuevo estudio realizado por el grupo de Biomarcadores y Metabolómica Nutricional y Alimentaria de la Universidad de Barcelona y del área CIBER de Fragilidad y Envejecimiento Saludable (CIBERFES) muestra que la interacción de los polifenoles con la microbiota intestinal podría inducir la proliferación de bacterias con la capacidad de sintetizar metabolitos beneficiosos, como el IPA, un posbiótico con propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y neuroprotectoras que contribuye a mejorar la salud de la pared intestinal. El IPA (ácido indol-3-propiónico) es un metabolito derivado de la degradación del triptófano a cargo de bacterias intestinales. Por esta vía, se puede contribuir a prevenir diversas enfermedades asociadas a la edad y al envejecimiento.

«Si consideramos los efectos beneficiosos del IPA para la microbiota intestinal y la salud en general, es importante encontrar estrategias fiables que promuevan la producción de este metabolito», señala Tomás Meroño, miembro del equipo de investigación.

En el marco del estudio, se llevó a cabo un análisis para monitorizar los niveles de IPA en el suero, además de analizar la composición de la microbiota intestinal en las heces de 51 voluntarios mayores de 65 años que mantuvieron una dieta rica en polifenoles (té verde, chocolate amargo y frutas como la manzana, la granada o los arándanos) durante ocho semanas.

Los resultados, obtenidos en colaboración con otros investigadores de la Universidad de Milán (Italia), el Quadram Institute (Reino Unido) y el Centro Nacional Italiano de Salud y Ciencia sobre el Envejecimiento (INRCA), indican que la dieta rica en polifenoles generó un aumento significativo de los niveles de IPA en sangre, junto con una reducción de los niveles de inflamación y promovió cambios enbacterias de la microbiota, del orden Bacteroidales. Curiosamente, no se observaron los mismos efectos en voluntarios con enfermedades renales, lo que podría explicarse por la composición alterada de su microbiota intestinal. En estas personas, al inicio del ensayo se encontraron cantidades más bajas de IPA que en los voluntarios que tenían una función renal normal.

«Estos resultados podrían ser clínicamente relevantes, ya que los niveles bajos de IPA se han asociado a una rápida disminución de la función renal y a la enfermedad renal crónica», comenta la catedrática Cristina Andrés-Lacueva.

En conclusión, una dieta rica en polifenoles que incorpore alimentos probióticos como el té verde, el chocolate negro y algunas frutas como la manzana, la granada o los arándanos, podría aumentar la producción de IPA a través de los cambios en la composición de la microbiota intestinal. Este incremento de los niveles de un posbiótico como el IPA en personas mayores podría ser beneficioso al retrasar o prevenir enfermedades crónicas que perjudiquen la calidad de vida.

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Las pesas pueden ser armas en la batalla contra la obesidad

El autor principal del estudio, Pedro López, dijo que los hallazgos mostrarían que el entrenamiento con peso puede tener un efecto significativo sobre la masa grasa, la masa muscular y la pérdida de peso. "Por lo general, cuando hablamos de obesidad, composición corporal o pérdida de peso, solo escuchamos sobre ejercicio aeróbico", señaló. "Este artículo muestra que podemos usar el entrenamiento de la fuerza y lograr efectos significativos con una dieta basada en la reducción de calorías. Podemos reducir el porcentaje de grasa corporal, la masa grasa corporal total, el peso corporal y el IMC ", destacó López.

"Los pacientes obesos pueden sentirse incómodos ante la perspectiva de 30 o 40 minutos en una caminadora o en una bicicleta", comentó el autor. "Pueden lesionarse las rodillas, las articulaciones, los ligamentos y más porque tienen que cargar con todo el peso del cuerpo durante muchos ejercicios aeróbicos."

López señaló que el entrenamiento con peso también atiende otros factores importantes cuando se busca perder peso, como desarrollar o preservar la masa muscular.

Para realizar este estudio los autores reunieron la evidencia disponible sobre el tema de 116 investigaciones que incluyeron 114 ensayos y más de 4.000 participantes.

"En conclusión, este estudio proporciona evidencia de que los programas de ejercicios basados en la fuerza son efectivos y deben ser considerados dentro de cualquier programa de terapia integral cuando se utiliza restricción calórica en personas con sobrepeso u obesidad", resume el trabajo publicado en la revista Obesity Reviews.

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ANTROPOMETRÍA

La antropometría es una técnica que nos permite analizar la composición corporal y proporcionalidad de cada persona. En este examen se toman 23/25 mediciones corporales, de manera de poder calcular la distribución en porcentajes y kilogramos de cinco masas: grasa, muscular, esquelética, visceral y residual.

Seguro que en alguna ocasión has oído hablar del IMC o Índice de Masa Corporal. El cual es un dato bastante orientativo en el que se ponen en relación aspectos como el peso, la talla, la edad y el género. Sin embargo, la cifra que se obtiene a través de este índice no ofrece información específica sobre las zonas en las que se acumula la grasa en tu cuerpo o como es tu composición corporal especifica. Por eso, la antropometría es clave para conocer estos aspectos.

El análisis antropométrico puede ser realizado en deportistas, personas con bajo peso o peso normal y personas que estén en un programa de descenso de masa grasa. La aplicación más frecuente del mismo es en deportistas recreacionales y de elite.

Las referencias brindadas por un examen antropométrico resultan de gran utilidad a la hora de saber cómo está respondiendo el cuerpo al plan de alimentación propuesto y evaluar con mayor precisión el hecho de aplicar modificaciones en el mismo, con el fin de llegar a los objetivos planteados.

NUTRICIÓN Y DEPORTE

SOMOS LO QUE COMEMOS, ya que una correcta alimentación nos aporta los nutrientes necesarios para mantener un estado óptimo de salud, un mayor rendimiento y una mejor recuperación.

La nutrición deportiva estudia la relación de los nutrientes con la actividad física, con el fin de establecer recomendaciones y planes alimentarios específicos para un óptimo rendimiento deportivo. El objetivo de la nutrición deportiva es aportar la cantidad de energía apropiada, otorgar nutrientes para la mantención y reparación de los tejidos y, mantener y regular el metabolismo corporal.

Un entrenamiento acompañado de una adecuada alimentación podrá alcanzar mayores intensidades de trabajo y duración del mismo. Según la alimentación que siga un deportista, podrá notar como su rendimiento mejora o por el contrario queda limitado o incluso disminuye, ya que una mala alimentación puede favorecer las lesiones e incluso inducir a la fatiga.

NUTRICIÓN CLÍNICA

La Nutrición Clínica se encarga de dar atención a todos aquellos pacientes que buscan llevar adelante ciertas patologías a partir de una correcta alimentación, que debe ser adecuada a su historia clínica.

Entre los problemas más frecuentes en cuanto a la salud podemos encontrar los siguientes:

  • Sobrepeso y obesidad: la acumulación anormal o excesiva de grasa que impacta negativamente en la salud.
  • Malnutrición: resulta de la falta de ingesta o absorción de los alimentos que conduce a la alteración de la composición corporal y a la disminución del funcionamiento físico y mental.
  • Diabetes: enfermedades metabólicas que cursan con un aumento de los niveles de azúcar en sangre. Es un factor de riesgo importante para otras enfermedades como las cardiovasculares y las renales.
  • Patologías renales: los pacientes afectados por trastornos renales necesitan de la nutrición clínica.
  • Alteraciones del aparato digestivo: entre ellas úlcera péptica, reflujo esofágico, diarrea, enfermedad inflamatoria intestinal, entre otros.